Mateo 7:1-5

"No juzguéis, para que no seáis juzgados.
Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido.
¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?
¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo?
!Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano" (Mateo 7:1-5).

"Aquí no está hablando que los creyentes deben estar ciegos y no percibir nada...Es evidente, que muchas personas hacen un análisis erróneo de este pasaje cuando dicen que Cristo estaba anulando toda distinción entre el bien y el mal. No solo nos permite, sino que estamos obligados a condenar los pecados. Es su voluntad que proclamemos Su sentencia que EL proclama (en Su Palabra) sobre ciertas acciones de los hombres" (Juan Calvino - "Comentario sobre Mateo, Marcos y Lucas. Volumen 1").

David Guzik, director del Colegio Bíblico de Calvary Chapel de Alemania, dice algo muy interesante al respecto: "Este es el versículo más popular hoy en día. Pero la mayoría de la gente que lo usa no entiende lo que Jesús estaba diciendo. Ellos piensan que Jesús ordenó una aceptación universal de cualquier estilo de vida o enseñanza.
Pero si prestamos atención a lo que Jesús dijo en Mateo 7:15,16, vemos que él nos manda a conocer a la gente por los frutos de sus vidas y algún tipo de evaluación es necesaria para poder hacer eso.
El cristiano es llamado a un amor incondicional. Pero el cristiano no es llamado a una aprobación incondicional. Nosotros podemos amar a gente que hace cosas que debemos no aprobar" (David Guzik - "Comentario de la Biblia. El sermón del monte").

El "Comentario al texto griego del Nuevo Testamento" explica que Jesús está hablando del "prejuicio (tomar una actitud por adelantado)" y que esto "constituye una crítica injusta, capciosa" (A.T. Robertson - "Comentario al texto griego del Nuevo Testamento". Pag. 31).

Por esto Jesús decía: "No juzguéis según las apariencias, sino JUZGAD con justo juicio" (Juan 7:24).

Y Pablo escribió: "¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas? ¿O no sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¿Cuánto más las cosas de esta vida?" (1 Corintios 6:2,3).

También está claro que Jesús nos dice que antes de querer ayudar a nuestro hermano corrigiéndolo, debemos corregirnos primero nosotros, para así poder corregir a nuestro hermano.
Amor no es dejar al otro en su error. Amor es ayudarlo a enderezarse.
"Porque el Señor al que ama disciplina" (Hebreos 12:6).

1 comentarios:

~::Deborah::~ dijo...

Pero esto es una maravilla. justamente cuando he querido publicar en mi blog acerca del juzgar a los demás, pude encontrarme con esto como una Bndición de Dios.
Esto realmente es algo hermoso, la doctrina de la palabra y sobre todo con amor y no usarla de contienda. Asi quienes están a nuestro lado podrán ver las obras de Dios con nosotros.


Dios les sea bendiciendo y aportando cada día de su Sabiduría.
Espero que me visiten
www.debbietop.blogspot.com (algo de poemas de enamorados cristianos, creacíones propias y mucho más) estoy recien empezando!!