Hebreos 1:2,3


"En estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;
el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas" (Hebreos 1:2,3)

“Sustenta”: “féro” (“El sentido es ‘sostener’; allí el Hijo, con Su Palabra poderosa, sostiene el universo que fue creado por medio de él (vers.2)” (Gerhard Kittel - “Compendio del Diccionario teológico del NT”. Pag. 1237).
“Conservar algo en su ser o estado. Sostener algo para que no se caiga o se tuerza. Proveer a alguien del alimento necesario” (Diccionario de la real Academia Española).

El es quien sostiene cada cosa para que no se "caiga" o "tuerza" de Su "propósito eterno".

“Este término también transmite el concepto de movimiento o progreso, porque el Hijo de Dios encamina todas las cosas hacia la consumación de todas las cosas de acuerdo con el propósito soberano de Dios” (John MacArthur - “Biblia de Estudio MacArthur. Pag 1750).

“sustenta todas las cosas” (Hebreos 1:3) = "todas las cosas en él subsisten" (Colosenses 1:17) = “por él son todas las cosas” (Romanos 11:36)

R Kent Hughes, pastor de la Iglesia College de Illinois, Estados Unidos, lo explica muy bien: “Un segundo sin el poder de Dios y todo desaparecería. La materia no es Dios, pero Dios está en todo, y nada puede obrar o existir si no es por él” (“Romanos: Justicia desde el cielo”).

Dios no murió en la cruz, el que murió en la cruz fue ese ser engendrado en el vientre de María, Dios-hombre (él era 100% Dios-100% hombre).
Si Dios hubiera muerto en esa milésima de segundo hubiera desaparecido todo.
El es el sustentador de todas las cosas y por él subsisten. El es la vida misma. Nosotros no tenemos vida por nosotros mismo. No podríamos existir sin Dios. Solo Dios tiene vida en sí mismo y en él subsiste todo.

¿El es tu Salvador y Sustentador?
“Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo” (Filipenses 1:6).